Una enfermera de terapia intensiva atiende a un paciente con COVID-19 en una sala de aislamiento en el Hospital Scripps Mercy Chula Vista. (Heidi de Marco/KHN)
Entre ellas El Centro Regional Medical Center en el condado Imperial y el Hospital Scripps Mercy Chula Vista en el condado de San Diego, que vinculan el aumento en los pacientes con COVID-19 con el estilo de vida transfronterizo de sus comunidades.
Esa cifra aumentó al 60% entre el 31 de mayo y el 2 de junio. El hospital se encuentra a unos 16 kilómetros del punto de entrada de San Ysidro, el cruce fronterizo terrestre más activo del hemisferio occidental.
“Ahora estamos transfiriendo pacientes de COVID-19 de Chula Vista a otros hospitales de Scripps más al norte de manera bastante regular, 21 durante la última semana, para ayudar a descomprimir esta sede”, dijo Tovar.
Ha habido más de 2,025 casos confirmados en el condado Imperial, que tiene la tasa de hospitalización por COVID-19 más alta del estado, dijo Andrea Bowers, coordinadora de proyectos especiales para el departamento de salud local.
La reportera de KHN Heidi de Marco visitó las terapias intensivas de ambos hospitales y documentó los esfuerzos para mantener vivos a los pacientes.
Los pacientes sospechosos de tener COVID-19 son examinados dentro de un centro de evaluación improvisado fuera de El Centro Regional Medical Center en El Centro, California. El hospital está tratando de mantener a los pacientes que no requieren atención aguda fuera del hospital para limitar la propagación del coronavirus. (Heidi de Marco/KHN).
La enfermera Brianna Mendoza lleva a un paciente con sÃntomas de COVID-19 a la carpa de clasificación el 28 de mayo de 2020. “Algunas personas dicen que cruzan la frontera porque prefieren recibir atención en los Estados Unidosâ€�, dijo Mendoza. (Heidi de Marco/KHN)
Una trabajadora de salud se prepara para tratar a un paciente con COVID-19 en el piso de cirugÃas. El 28 de mayo, el hospital tenÃa 41 pacientes con coronavirus (Heidi de Marco/KHN).Una enfermera registrada con equipo de protección trata a un paciente con COVID-19 en la terapia intensiva. Diez de las 12 camas en esa unidad estaban ocupadas por pacientes con COVID. (Heidi de Marco/KHN).Los trabajadores de salud deben usar un respirador especial, una bata y guantes antes de entrar a la habitación de un paciente con COVID-19 (Heidi de Marco/KHN)El personal del hospital que atiende a pacientes con COVID-19 deben ponerse trajes protectores que cubran todo el cuerpo para ingresar a una sala de aislamiento en la sala de emergencias. (Heidi de Marco/KHN)
El Centro Regional Medical Center se encuentra unos 20 minutos al norte de Calexico, California, una ciudad fronteriza con tiendas y vendedores ambulantes. Pero durante la pandemia de COVID-19, las calles están tranquilas y casi vacÃas. (Heidi de Marco/KHN).
Paloma Garza-Johnson es enfermera registrada en Hospital Scripps Mercy Chula Vista. (Heidi de Marco/KHN)
Garza-Johnson se pone su equipo de protección personal en el pasillo fuera de la habitación de un paciente de terapia intensiva, el 29 de mayo. (Heidi de Marco/KHN)
El reverendo Mark Weber, coordinar de capellanes en el Hospital Scripps Mercy Chula Vista (izq.), y el reverendo Emmanuel Ochigbo, un capellán, rezan fuera de la habitación de un paciente con coronavirus antes de realizar el sacramento de la curación. (Heidi de Marco/KHN).
Ochigbo se humedece el dedo con aceite antes de entrar en la habitación para ungir al paciente. (Heidi de Marco/KHN).
Ochigbo administra el sacramento de la curación. La unción de los enfermos se da a personas graves. Ochigbo lo ha modificado para pacientes con COVID-19, aplicando aceite solo en la frente y los pies. (Heidi de Marco/KHN)
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