El gobernador de California modera su postura en salud ante presiones fiscales
SACRAMENTO, California. — En sus primeros días en la oficina del gobernador, el demócrata Gavin Newsom se reunió con sus asesores para considerar cómo cumplir una promesa clave de campaña: transformar un sistema de salud lleno de intermediarios de aseguradoras en el primer modelo estatal de pagador único del país, que brindara cobertura integral a todos los residentes, similar a los de Canadá y Taiwan.
Necesitaría asegurar aumentos de impuestos para ayudar a cubrir el alto costo de un sistema de pagador único, que en algún momento se estimó en al año, y el presidente republicano Donald Trump, entonces en su primer mandato, tendría que dar permiso a California para usar fondos federales para convertir el sistema de cobertura, que depende del empleo, la edad o los ingresos.
Ninguna de las dos cosas era políticamente viable.
En cambio, en los años siguientes, Newsom impulsó una agenda de salud con enfoque social que destinó miles de millones a nuevos beneficios, incluida la cobertura de Medi-Cal para inmigrantes de bajos ingresos sin estatus legal y personas liberados de la cárcel, así como programas para personas sin hogar de Estados Unidos.
Medi-Cal, el programa estatal de Medicaid, ahora incluye servicios de vivienda, seis meses de renta gratis para quienes lo necesitan, y comidas saludables entregadas a domicilio para californianos de bajos ingresos con enfermedades crónicas. También priorizó ampliar el tratamiento de salud mental y adicciones, especialmente para las decenas de miles que viven en las calles.
También abordó el aumento del costo de la atención médica, incluso ofreciendo mayores subsidios para personas de ingresos bajos y medios para comprar cobertura y dando facultades a una nueva agencia estatal para frenar el aumento del gasto en salud.
Años antes de , el programa del presidente para reducir los precios de algunos medicamentos para personas sin seguro, Newsom promulgó una ley para crear una marca estatal de medicamentos genéricos llamada , con el fin de ofrecer fármacos a menor precio.
Y en medio de ataques federales contra los derechos reproductivos, lideró esfuerzos para .
Los valores liberales que guiaron las metas de Newsom en salud se formaron temprano en su vida y se desarrollaron durante sus dos períodos como alcalde de San Francisco. Su aliados describen su enfoque como gobernador como socialmente liberal y fiscalmente pragmático.
Las políticas que ha apoyado ofrecen una guía de la dirección que tomaría el país si se postula y es elegido presidente en 2028.
Ahora, en su último mandato como gobernador, su historial en salud será examinado, criticado por liberales como demasiado moderado y por republicanos como demasiado radical.
Newsom, de 58 años, es conocido por su estilo intenso, que lo lleva a asumir múltiples propuestas de políticas llamativas y complejas al mismo tiempo, lo que le ha dado reputación de prometer demasiado y cumplir poco.
Ha tenido algunos éxitos, pero su historial también incluye fracasos. No ha logrado alojar a tantas personas como esperaba — hay cerca de en California, según estimaciones federales recientes, más que cuando asumió como gobernador.
El gasto en Medicaid se ha más que duplicado bajo su gestión, lo que ha generado críticas de republicanos, y pacientes en todo el estado enfrentan problemas para obtener citas médicas sin tanta espera, y atención de calidad.
Sus aliados cercanos argumentan que ha equilibrado los esfuerzos para hacer la atención médica más equitativa, accesible y asequible. Sostienen que las metas que no alcanzó no son fracasos, sino inversiones y estrategias a largo plazo para servir mejor a personas pobres y marginadas, mientras se controlan los costos.
“Hablábamos de cómo se gana perdiendo”, dijo Mark Ghaly, quien fue secretario de salud y servicios humanos de Newsom hasta 2024. “El gobernador no teme fracasar. Pero al fracasar se aprende cómo lograr el éxito”.
Aunque los votantes en California, bastión demócrata, han apoyado muchas de sus ideas, el respaldo ha disminuido.
Una encuesta de inicios de 2026 del Instituto de Estudios Gubernamentales de la Universidad de California en Berkeley mostró una caída en su aprobación mientras se enfoca en criticar a Trump a nivel nacional.
El se ha convertido en una preocupación principal para votantes de todo el espectro político. Dos tercios del público en enero dijeron estar preocupados por poder pagar la atención médica para ellos y sus familias, según . Y encontró que cerca de un tercio de los adultos en Estados Unidos ha hecho al menos un sacrificio para pagar atención médica, como manejar menos, saltarse comidas, reducir el uso de servicios básicos, racionar medicamentos o pedir dinero prestado.
A pesar de las críticas, su amplio historial en salud podría darle ventaja en una primaria presidencial, dijo Celinda Lake, estratega demócrata especializada en encuestas de salud. “Newsom tiene, por mucho, la agenda más completa y auténtica de cualquier demócrata”, afirmó.
Atención médica universal
Newsom ha dicho que la atención médica debe ser un derecho humano básico, no un privilegio. Aunque se alejó del modelo de pagador único, mantiene su apoyo a un sistema universal que cubra a todos, sin importar el estatus migratorio o la capacidad de pago.
Como alcalde de San Francisco en 2006, promulgó , un programa universal que extendió la atención a todos los adultos sin seguro que no podían acceder a cobertura. El programa, financiado con fondos públicos, aportes de empleadores y pagos ajustados según ingresos, se volvió muy popular, extendiendo la atención al .
También participó en el debate nacional previo a la aprobación de la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio (ACA), impulsando un seguro de salud administrado por el gobierno para competir con aseguradoras privadas. “La reforma de salud sin una opción pública no es reforma”, .
En 2017, durante su etapa como vicegobernador, lanzó su campaña para gobernador y ganó impulso al hacer de la salud un eje central. Durante la primaria dijo que la salud . Se diferenció al adoptar posturas más progresistas y obtuvo el respaldo clave de la Asociación de Enfermeras de California, comprometiéndose a luchar por el pagador único.
“Es hora de un nuevo enfoque”, dijo. “Estoy cansado de políticos que dicen apoyar el pagador único pero que es muy pronto, muy caro o un problema de otros”.
En su primer día en el cargo, firmó directivas para explorar la viabilidad del pagador único, en parte buscando permisos federales necesarios para financiar el sistema. No lo logró, pero sus asesores dicen que replicó algunos componentes, como control de costos, beneficios integrales y cobertura universal.
“Ve el sistema de salud de manera más amplia y lo que puede hacer por la gente”, dijo Richard Figueroa, subsecretario del gabinete de Newsom. “También hay un papel del gobierno en el control de costos”.
El sindicato de enfermeras, sin embargo, criticó a Newsom por retroceder, señalando que mantuvo el sistema basado en ganancias de las aseguradoras.
Jasmine Ruddy, directora de campañas comunitarias y de Medicare para Todos de National Nurses United y la Asociación de Enfermeras de California, dijo que Newsom confundió atención universal con pagador único. Citó encargado por su administración que encontró que el pagador único podría aumentar impuestos pero ahorrar $16.000 millones el primer año.
“Cubrir a todos es importante, pero el sistema aún tiene primas, deducibles y copagos”, dijo. “Y aún puedes terminar con una gran factura médica y deuda. Eso no es lo mismo que garantizar la atención médica para todos”.
La presión sobre Newsom para que respalde un sistema de pagador único ya está aumentando, tanto como nacional. Ruddy afirmó: “Si se postula a la presidencia como progresista, no le queda más opción que apoyar el ‘Medicare para Todos’”.
Una crisis de salud conductual
Newsom ha abordado el problema de los sin techo como una crisis de salud pública vinculada a la falta de vivienda asequible y atención insuficiente en salud mental y adicciones. Aumentó el financiamiento temporal para que ciudades y condados trasladaran a personas de la calle a viviendas, y pidió eliminar campamentos.
Aunque sus políticas generaron críticas por desalojar campamentos sin ofrecer suficientes servicios, él lo considera central. “La intersección de enfermedad mental, adicción y falta de vivienda fue la razón por la que entré en la política”, escribió en su libro Young Man in a Hurry, publicado en febrero.
Desde 2019, California ha destinado a programas relacionados con vivienda y con las personas que viven en la calle.
Dijo que su interés en salud mental y adicciones provienen de experiencias personales. “No es solo lo que ocurre en las calles, sino también a puertas cerradas”, dijo Newsom en respuesta a una pregunta de ýҕl Health News en marzo. Hizo referencia a su abuelo, diciendo: “Finalmente se quitó la vida; se suicidó”.
En sus memorias, Newsom alude a esos problemas familiares. También hace referencia a su consumo de alcohol durante su mandato como alcalde de San Francisco, una época en la que su notoriedad política iba en ascenso y mantuvo una aventura con la esposa de su jefe de campaña.
Aunque , afirmó que dejó de beber hasta que un amigo de la familia —que dirigía un centro de rehabilitación— le dio permiso para volver a consumir alcohol.
A pesar de todas sus inversiones en la red de seguridad sanitaria, los críticos de Newsom sostienen que sus políticas han debilitado el acceso a la atención básica y no han logrado resolver el problema de la falta de vivienda.
“A pesar de todo ese gasto, todavía hay muchísimas personas que ni siquiera logran conseguir una cita con un médico; personas que, si bien pueden figurar como cubiertas en los papeles, en la práctica no logran recibir la atención que necesitan”, declaró el representante Kevin Kiley, un republicano convertido en independiente que compite por un escaño de la Cámara de Representantes de un nuevo distrito, y que formó parte de la Legislatura estatal —controlada por los demócratas— durante los primeros años del mandato de Newsom como gobernador. “Se han destinado miles de millones de dólares a los inmigrantes, mientras que nuestros propios ciudadanos no han tenido acceso a la atención médica”, dijo Kiley.
El asambleísta David Tangipa, republicano por Fresno, afirmó que Newsom está llevando al estado a la bancarrota, haciendo referencia al vertiginoso aumento de los costos de Medi-Cal, los cuales han pasado de $100.700 millones en 2019 a $222.400 millones para el año fiscal que comienza el 1 de julio. “Resulta desconcertante ver a este gobernador atacar al presidente cuando tenemos nuestros propios problemas: los médicos están abandonando el estado y tenemos hospitales al borde del colapso”, expresó.
El historial de Newsom en materia de salud podría convertirse en una carga política.
“El sistema de pagador único es un ejemplo perfecto de la forma de actuar de Gavin Newsom: cuando las cosas se ponen difíciles, se retira y huye”, comentó , investigador en políticas de salud de la Hoover Institution, una institución de tendencia conservadora.
Ahora, en el que es su último año completo en el cargo, Newsom se enfrenta a enormes desafíos fiscales. Los recientes déficits financieros del estado —agravados por los recortes en el sector salud contemplados en el One Big Beautiful Bill Act impulsada por los republicanos en el Congreso— han obligado a Newsom a en su plan de expansión, particularmente en lo que respecta a Medi-Cal.
Este año, el gobernador congeló las nuevas inscripciones para los inmigrantes adultos que viven en el país sin autorización legal.
No obstante, Newsom continúa presentando su historial en materia de salud como un caso de éxito. En , el gobernador proclamó haber logrado la cobertura de salud universal. “Lo cumplimos”, afirmó.
Sin embargo, California no cuenta con atención médica universal. Antes de la aprobación del One Big Beautiful Bill Act, las estimaciones indicaban que casi 2,6 millones de californianos ; esta cifra incluía tanto a personas que optaron por prescindir de la cobertura como a inmigrantes sin papeles cuyos ingresos eran demasiado elevados para ser elegibles para Medi-Cal.
Las proyecciones para el año 2025 mostraban que el seguía sin seguro, una cifra inferior al aproximadamente 8% registrado cuando Newsom asumió el cargo.
No obstante, se prevé que el número de residentes sin cobertura como consecuencia de las políticas de salud implementadas por la administración Trump. Las estimaciones indican que el proyecto de ley del Partido Republicano supondrá para el estado un costo aproximado de a lo largo de los próximos 10 años y provocará que hasta 3,4 millones de californianos pierdan su cobertura.
Aun así, Newsom se ha mostrado reacio a aumentar los impuestos.
Se opone, en particular, a la propuesta de compensar la pérdida de fondos federales para la atención médica mediante aplicado una vez a los .
“Eso no es lo que necesitamos en este momento, en una época de tanta incertidumbre”, . “Todo lo contrario”.