¿Tu hijo podrÃa necesitar apoyo psicológico? Tres preguntas para ayudarte a decidir
El divorcio trastornó la vida de Marcela Cabay y de su hija, que en ese momento estaba en edad preescolar. Sin embargo, recién años más tarde buscaron ayuda profesional, cuando Cabay se dio cuenta de que su hija se ponÃa tensa cada vez que se avecinaba una tormenta o cuando tenÃa que separarse de ella.
“SufrÃa mucha ansiedad, constantemente empezaba a imaginar los peores escenarios posibles y tenÃa muchas dificultades en su vida diariaâ€�, dijo Cabay, corredora de seguros de vida en las afueras de Austin, en Texas.
Al principio, Cabay intentó ayudar a su hija por su cuenta. Le sugirió estrategias para que la niña, que tenÃa 8 años, pudiera manejar sus emociones. Esperaba que esa conducta desapareciera con el tiempo. Pero, con los meses, la ansiedad empeoró.
“Fue entonces cuando pensé: ‘Creo que serÃa muy bueno que hablara con un profesional independiente; alguien ajeno a la situación, que no sea yo’â€�, explicó Cabay.
El proceso de consejerÃa de la niña tuvo un comienzo difÃcil, ya que durante dos meses estuvo yendo semanalmente a un terapeuta sin obtener resultados. Además, la madre pagaba el tratamiento de su propio bolsillo. Después encontraron a otro terapeuta que resultó mucho mejor. En seis meses, habÃa progresado tanto que Cabay decidió suspender las visitas semanales.
Determinar cuándo es el momento de buscar ayuda profesional puede ser difÃcil, en especial porque la consejerÃa puede requerir una inversión importante de tiempo y dinero.
Los terapeutas ofrecen tres criterios, fáciles de recordar, para evaluar comportamientos preocupantes: frecuencia, duración e intensidad.
1. Frecuencia: ¿El comportamiento ocurre una y otra vez?
La frecuencia es el criterio más fácil de medir de los tres.
Imagina que llegas al parque y encuentras el área de juegos llena de actividad, pero tu hijo se niega a bajar del auto porque le genera ansiedad jugar con otros niños. Si ocurre una o dos veces, podrÃa deberse a que tuvo un mal dÃa y no está listo para convivir con otros niños, explicó Paris Goodyear-Brown, trabajadora social clÃnica con licencia y terapeuta de juego. Pero si la tendencia a evitar esa situación ocurre con regularidad, eso podrÃa indicar que es conveniente buscar más apoyo para el niño
2. Duración: ¿El comportamiento dura mucho tiempo?
Goodyear-Brown es directora clÃnica de Nurture House en Franklin, Tennessee, donde los padres suelen ir preocupados cuando sus hijos comienzan el preescolar y sienten ansiedad al momento de separarse de ellos.
Cierto grado de ansiedad por separación es normal en el desarrollo. Sin embargo, si ocurre de manera regular y dura horas, por lo general Goodyear-Brown recomienda consultar con un profesional.
“El niño puede llorar y decir: ‘Mamá, no te vayas’, pero tan pronto como el padre o la madre se van, disfruta del dÃa y se relaciona son sus maestrosâ€�, explicó. “Es una situación muy diferente a la del niño que llora durante tres horas en la escuela, no logra calmarse y no es capaz de aprenderâ€�.
3. Intensidad: ¿La conducta interfiere con la vida diaria?
La intensidad puede ser más difÃcil de cuantificar porque es menos probable que pueda medirse en horas o dÃas.
Goodyear-Brown pone como ejemplo los comportamientos obsesivo-compulsivos. Si un niño no sale de casa sin asegurarse de que todos sus juguetes estén perfectamente alineados o revisa 10 veces que las puertas estén cerradas antes de acostarse, esas conductas son una señal de que necesita ayuda profesional.
Los niños también pueden mostrar intensidad por la ausencia de emociones. “Estar emocionalmente desconectado, retraÃdo o disociado es igual de importanteâ€�, señaló. “Simplemente es más silenciosoâ€�.
Goodyear-Brown señaló que algunos acontecimientos de la vida son lo suficientemente intensos como para justificar la consejerÃa incluso si el niño no muestra cambios de comportamiento. Entre ellos están los considerados una de las 10 en la infanciaâ€�. Estas experiencias, conocidas comúnmente como ACE por sus siglas en inglés, incluyen: abuso infantil, negligencia, suicidio o depresión dentro del hogar, y divorcio.
Orientación, no certezas
En última instancia, estos tres criterios ayudan a los padres a evaluar si un comportamiento interfiere demasiado con la vida diaria.
Becky Evans, supervisora y consejera profesional con licencia en Fort Worth, Texas, recomienda a los padres prestar atención a los momentos en que “no pueden irse ni hacer lo que normalmente harÃan porque algo relacionado con las emociones de su hijo se los impideâ€�.
Pero determinar si la conclusión debe ser recurrir a terapia también depende de la dinámica del hogar y de la historia familiar.
“Es algo subjetivo. ¿Qué se considera frecuente? ¿Qué se considera intenso? ¿Y cuánto tiempo es demasiado tiempo para que esto haya estado ocurriendo?�, dijo Evans.
Cuando existen dudas, afirmó, la terapia suele ser útil. Además, los padres también pueden beneficiarse de contar con un “compañero de equipo� que los ayude a asegurarse de que no están reforzando la ansiedad sin darse cuenta, agregó Goodyear-Brown.
Sin embargo, algunos psicólogos han expresado preocupación por la posibilidad de o como si fueran trastornos. Los padres pueden pensar rápidamente que un comportamiento apropiado para la etapa de desarrollo es algo anormal, señaló Christina Confroy, terapeuta matrimonial y familiar con licencia en Nashville, Tennessee.
Durante las consultas iniciales, se ha acostumbrado a decirles a los padres cuando no considera necesaria una terapia, al mismo tiempo que los anima a “confiar en su propio criterio�.
Personas y polÃticas
Como , Confroy ha dejado de aceptar seguros de salud. Su decisión estuvo relacionada con el requisito de tener que realizar un diagnóstico “oficial” para poder cobrar. La carga administrativa y las bajas tasas de reembolso han llevado a muchos otros profesionales a abandonar las aseguradoras.
Pagar la terapia por fuera del seguro costó en promedio en 2023, según una investigación publicada en Health Affairs Scholar. Confroy cobra $195 por una sesión de 50 minutos. Dijo que cuando es necesario baja la tarifa.
“La gente no planifica la terapia de la misma manera que planifica la compra de alimentos. Es una responsabilidad enorme tanto financiera como de tiempoâ€�, afirmó Confroy, quien con frecuencia recomienda como primeros pasos la consejerÃa escolar y otras opciones de menor costo.
“Tal vez no quieras escuchar otro podcast ni leer otro libro�, indicó. “Pero soy una gran defensora de que se aproveche el apoyo que ya existe�.
Esta entrega forma parte de la cobertura de HealthQ sobre el cuidado de familiares dentro de la llamada “generación sándwich�. Para más información, consulta el archivo de la serie.
Katherine Ruppelt y Emily Siner, de Nashville Public Radio, contribuyeron a este reportaje.
HealthQ es una serie sobre salud de los periodistas Cara Anthony y Blake Farmer; ofrece guÃas accesibles para navegar un sistema de salud de difÃcil acceso. Es una colaboración entre Nashville Public Radio y Ñî¹óåú´«Ã½Ò•îl Health News.