Chronic Disease Care Archives - Ñî¹óåú´«Ã½Ò•îl Health News /es/tag/chronic-disease-care/ Ñî¹óåú´«Ã½Ò•îl Health News produces in-depth journalism on health issues and is a core operating program of KFF. Fri, 10 Jul 2026 16:17:51 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=6.8.6 /wp-content/uploads/sites/8/2023/04/kffhealthnews-icon.png?w=32 Chronic Disease Care Archives - Ñî¹óåú´«Ã½Ò•îl Health News /es/tag/chronic-disease-care/ 32 32 161476233 Cosechan los alimentos del país, pero una nueva norma podría despojarlos del seguro médico /es/noticias-en-espanol/cosechan-los-alimentos-del-pais-pero-una-nueva-norma-podria-despojarlos-del-seguro-medico/ Fri, 10 Jul 2026 09:00:00 +0000 /?p=2258542 Trabajos estacionales. Horarios imposibles. Traslados frecuentes. Pagos en efectivo y tareas informales. Para los trabajadores agrícolas que dependen de Medicaid, estos patrones laborales tan comunes podrían poner en riesgo su cobertura médica.

Se trata de una gran preocupación para de trabajadores agrícolas que son ciudadanos estadounidenses o residentes legales permanentes, al entrar pronto en vigencia un nuevo requisito laboral para este programa federal y estatal que ofrece atención de salud a personas de bajos ingresos y con discapacidades.

A partir del próximo año en la mayoría de los estados, muchos adultos inscritos en Medicaid tendrán que demostrar que trabajan, estudian en una universidad o programa vocacional, hacen voluntariado o realizan trabajo no remunerado durante al menos 80 horas al mes.

Defensores de los trabajadores dicen que esto podría representar un desafío importante para los trabajadores agrícolas que ya tienen Medicaid o son elegibles para el programa.

Muchos trabajan más de 80 horas al mes durante la temporada de cosecha, pero menos en otros meses. Además, fuera de estos meses, suelen tomar trabajos informales en construcción, jardinería o haciendo reparaciones en casas, por los que no reciben pagos en blanco que puedan demostrar su elegibilidad continua para Medicaid. (Aunque pueden establecerla si prueban que su ingreso mensual promedio durante seis meses equivale a 80 horas de trabajo al salario mínimo federal).

“Tener un requisito laboral —tener que generar más papeleo y más pruebas— sin duda es extremadamente difícil para los trabajadores agrícolas y otras personas de bajos ingresos, especialmente quienes tienen empleos de temporada, no durante todo el año, y pasan por períodos” en los que no hay trabajo disponible, dijo , vicepresidenta de estrategia y programas de .

Nuevos requisitos, más obstáculos

La agricultura es una industria de , y Estados Unidos depende de unos agrícolas para llevar alimentos a la mesa. Casi el 60% de esos trabajadores son ciudadanos estadounidenses o tienen tarjeta de residencia (green card), según el . El 40% restante no tiene estatus legal o no es elegible para Medicaid por otras razones.

Incluso entre los trabajadores agrícolas con ciudadanía o estatus legal, la tasa de personas sin seguro médico es tres veces mayor que la de la población general. La mayoría de quienes sí tienen seguro son beneficiarios de Medicaid, aunque las tasas de participación varían según el estado. Según , entre el 71% y el 79% de los hogares agrícolas elegibles reportan tener Medicaid.

El nuevo requisito laboral de Medicaid fue una disposición clave de la ley conocida como One Big Beautiful Bill Act, firmada en julio pasado por el presidente Donald Trump. Bajo esta ley federal, y el Distrito de Columbia deben implementar el requisito antes del 1 de enero. Algunos estados ya han tomado medidas para .

La regla de 80 horas se aplica en los estados que expandieron Medicaid, un proceso que comenzó en 2014 y estuvo vinculado a la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio (ACA, popularmente conocida como Obamacare). Después de las primeras expansiones, los trabajadores agrícolas con documentación legal tuvieron un de tener seguro médico, según un análisis publicado en 2021 en el American Journal of Agricultural Economics.

Ansiedades migratorias

El requisito laboral es el obstáculo más reciente en una larga lista de barreras entre los trabajadores y la atención médica a la que tienen derecho legalmente, dijo Guild. “Medicaid sin duda ayuda porque reduce el problema del costo”, explicó. “Pero todavía hay otras barreras, como el transporte, pedir licencia por enfermedad y encontrar tiempo para ir a un centro de salud. Todos estos factores pueden impedir que realmente reciban atención médica”.

Para trabajadores agrícolas con tarjeta de residencia y ciudadanos estadounidenses naturalizados, existe otra fuente de estrés: el temor de que inscribirse en Medicaid pueda poner información personal en manos de autoridades migratorias.

Eso preocupa a Luis, de 45 años, quien tiene tarjeta de residencia, es beneficiario de Medicaid y sueña con convertirse en ciudadano estadounidense. Luis —quien pidió ser identificado solo por su segundo nombre— vive con su esposa y su hija en Carolina del Norte, donde ha trabajado en la agricultura durante casi una década.

Hablando en español, dijo que cuando se enteró del requisito laboral supo que sería difícil demostrar que trabaja 80 horas al mes.

“Solo trabajo en el campo durante seis o siete meses; el resto del año trabajo en lo que pueda encontrar”, contó.

Los republicanos en el Congreso sostienen que los requisitos de trabajo reducirán el gasto federal en atención médica, animarán a los adultos sin discapacidades a incorporarse a la fuerza laboral y preservarán los recursos de la red de seguridad social para las poblaciones más vulnerables.

Entre los adultos hispanos inscritos en Medicaid, el 67% ya trabaja, según un informe de KFF de 2025.

Los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS) no respondieron a solicitudes de comentarios para este artículo. Pero en junio, cuando los CMS su “marco nacional” para implementar el nuevo requisito laboral de Medicaid, su administrador, el doctor Mehmet Oz, dijo que ayudaría a los beneficiarios a “desarrollar habilidades e independencia mediante el trabajo, la educación, la capacitación laboral o el servicio comunitario, creando nuevas oportunidades para ellos y sus familias”.

Funcionarios federales afirman que el nuevo requisito sacaría de la pobreza a “hasta 2.9 millones de personas”.

Enfermedades crónicas

El trabajo agrícola es una de las ocupaciones y está asociado con y , incluidas afecciones respiratorias. Una realizada en California en 2021-22 encontró que el 37% de los trabajadores agrícolas hombres y el 47% de las trabajadoras agrícolas mujeres del estado tenían al menos una afección crónica de salud.

Defensores dicen que el nuevo requisito laboral es una barrera más para quienes buscan atención médica.

“La gente se salta chequeos y pruebas de detección, y afecciones que podrían detectarse temprano y tratarse de manera rentable” no se atienden, dijo , directora ejecutiva de .

Las salas de emergencia a menudo se convierten en el lugar “natural” para buscar atención médica, agregó Cadena. “Esto aumenta los tiempos de espera y los costos para todos nosotros. Y cuando las personas están tan enfermas que faltan al trabajo, comienza un círculo vicioso de pérdida de productividad e inestabilidad económica familiar que, de nuevo, nos amenaza a todos”.

Pérdida para familias y niños

Las nuevas reglas federales también exigen que los beneficiarios verifiquen su elegibilidad al menos dos veces al año, el doble de veces que antes, lo que crea otro posible obstáculo.

“Las cartas pueden perderse fácilmente y los formularios pueden quedar sin completar. Si las personas se enredan en el papeleo, podrían perder la cobertura”, dijo , vicepresidenta asistente de , una organización sin fines de lucro que promueve un sistema de salud equitativo.

Para trabajadores agrícolas que viajan de un estado a otro, el proceso puede ser un laberinto sin salida.

“Tienes que encontrar el tiempo para transferir tu cobertura y probablemente encontrar a una persona u organización que pueda ayudarte, y eso puede ser muy difícil cuando te estás mudando constantemente”, dijo Cadena.

La situación pone de relieve lo difícil que puede ser navegar un sistema complejo para personas y familias que ya tienen dificultades para llegar a fin de mes.

“El resultado podría ser la pérdida de cobertura no solo para los trabajadores, sino también para sus familias y sus hijos”, expresó Cadena.

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Estudiantes de California ayudan a hispanos a estar sanos y en forma /es/noticias-en-espanol/estudiantes-de-california-ayudan-a-hispanos-a-estar-sanos-y-en-forma/ Thu, 01 Dec 2016 15:33:55 +0000 http://khn.org/?p=681929 SAN FERNANDO, California — Es temprano un miércoles a la mañana y el Recreation Park de esta ciudad está lleno de docenas de personas haciendo carreras cortas, elevación de piernas y sentadillas, estimulados por los entusiastas estudiantes de la Universidad Estatal de California, en Northridge.

“¿Todo el mundo está entusiasmado?”, preguntó Celeste Alcalá, de 19 años, mientras su grupo levantaba pelotas de ejercicio.

– “¡Sí!” -respondieron hombres y mujeres al unísono.

Los estudiantes de Cal State son instructores en un programa de ejercicio gratuito ofrecido en parques en el Valle de San Fernando, el sur de Los Ángeles, San Francisco y el condado de Stanislaus. Los participantes son en su mayoría latinos, y muchos nunca habían hecho ejercicio regularmente antes de unirse al grupo. Varios tienen diabetes, presión arterial alta u otras enfermedades crónicas.

Irma Fuentes, de 53 años, asiste al campamento de entrenamiento tres veces por semana. Dijo que la ha motivado a cambiar su dieta, perder peso y empezar a caminar con su marido los fines de semana. Fuentes dijo que su presión arterial está bajo control, “y ahora tengo mucha energía”.

El programa, 3WINS Fitness, comenzó en Recreation Park en 2011 antes de expandirse a otros sitios. Steven Loy, profesor de Cal State en Northridge y fundador del programa, dijo que él y sus estudiantes están trabajando para llevar la iniciativa a parques en toda California. Su objetivo es asociarse con otros campus de Cal State y capacitar a sus estudiantes para que ejecuten los programas en sus ciudades.

Loy dijo que 3WINS (algo así como ganar tres veces) recibió su nombre de la idea de que es positivo para los estudiantes, los participantes y la comunidad.

El programa, dijo, ayuda a las personas a moverse y cumplir con los requisitos de ejercicio recomendados por el gobierno federal, sin tener que pagar por membrecías en gimnasios costosos. El gobierno federal recomienda que los adultos sumen al menos 150 minutos de actividad aeróbica moderada cada semana y realicen ejercicios de fortalecimiento muscular por lo menos dos días durante la semana

“Estamos tratando de hacerlo lo más fácil posible”, dijo Loy, que enseña kinesiología y fisiología del ejercicio. “Proporciona una vía para que las personas puedan ejercitarse, incluso si no pueden pagarlo o si no se sienten cómodas en un ambiente de gimnasio tradicional”.

Eso fue lo que atrajo a María Barajas. Ejercitar en el parque es “mucho mejor que el gimnasio”, dijo la mujer de 59 años. A ella le gusta la energía de los estudiantes y ha hecho amistades con sus compañeros de ejercicio. “Esto es como mi otra familia”, dijo.

Los programas gratuitos en parques como 3WINS ayudan a aumentar la actividad física entre los residentes de bajos ingresos y pueden prevenir o disminuir el impacto de las enfermedades crónicas, explica Deborah Cohen, científica de la RAND Corporation quien realizó una evaluación del programa en el 2015.

“Uno de los medicamentos más potentes es la actividad física regular”, dijo Cohen.

Cohen descubrió que programas como el de Cal State motivan a la gente a usar los parques para hacer ejercicio, y que esta estrategia podría usarse como modelo para otras comunidades que tratan de incrementar la actividad física de sus residentes y reducir las enfermedades crónicas. Mientras que otros parques alrededor de la nación ofrecen clases recreativas o de gimnasia, no son típicamente gratuitas. En general, dijo Cohen, los parques están subutilizados, especialmente en las zonas de bajos ingresos. Y los programas en parques que sí existen generalmente apuntan a los jóvenes en vez de a los adultos y personas de la tercera edad, según otro estudio de Cohen.

El programa Cal State, que fue reconocido por la campaña “Let’s Move” de Michelle Obama, es único debido a la asociación entre parques y universidades estatales, dijo Cohen.

En Recreation Park, los participantes también pueden hacerse revisar su presión arterial y participar en clases de prevención y manejo de la diabetes, dirigidas por los estudiantes.

Los estudiantes pueden recibir crédito académico por el voluntariado, lo cual, según Loy, le da al programa una sostenibilidad propia y elimina la necesidad de financiamiento externo. Los estudiantes no sólo aplican lo que están aprendiendo en clase, sino que también aprenden habilidades empresariales y de liderazgo.

Una de las voluntarias, Aidee Corona, de 24 años, dijo que se interesó en el programa porque su madre y su abuela tienen diabetes y quería ver cómo el ejercicio podía ayudar a las personas a cambiar su estilo de vida.

Corona dijo que desde que comenzó a trabajar como voluntaria hace unos dos años, aprendió más sobre cómo comunicarse con la gente y “cómo motivarlos a seguir haciendo ejercicio”. Se graduó en la primavera y dijo que planea convertirse en fisioterapeuta.

Celeste Alcalá, que está en su segundo año en Cal State en Northridge, dijo que estaba un poco intimidada al principio, pero pronto se sintió más cómoda liderando los grupos. “Definitivamente he crecido mucho como persona”, dijo. “Es una buena experiencia de aprendizaje”.

Alcalá dijo que está contenta de poder poner en práctica lo que está aprendiendo en las clases de kinesiología, incluyendo cómo diferentes ejercicios trabajan diferentes partes del cuerpo. “Es muy diferente cuando lees algo y cuando lo ves en persona”, dijo.

Antes de que comenzara el programa de San Fernando, Recreation Park a menudo estaba vacío, dijo Ismael Aguila, director de recreación y servicios comunitarios. La ciudad rara vez podía conseguir suficiente gente para participar en una clase de ejercicio de bajo costo. Las personas regularmente tomaban siestas en el parque, dijo.

“Los parques aquí en la ciudad estaban sufriendo significativamente”, dijo Aguila. “Realmente estaban subutilizados”.

El campo de entrenamiento gratuito dirigido por los estudiantes atrajo a la gente al parque y dio impulso a la ciudad para involucrarse más en los esfuerzos de salud pública, dijo Aguila. Ahora, agregó, San Fernando está ofreciendo clases adicionales, que proporcionan ingresos que ayudan a pagar por el equipo utilizado por los voluntarios de 3WINS.

Cohen dijo que todos los parques deben tener programas de ejercicios para ayudar a aumentar la actividad física en todo el país. “Eso promovería la salud y el bienestar, y podría reducir los costos de la atención de la salud”, dijo.

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Se curaron del cáncer cuando niños, pero siguen enfermos /es/health-industry/se-curaron-del-cancer-cuando-ninos-pero-siguen-enfermos/ Tue, 08 Nov 2016 19:23:11 +0000 Aunque los avances en la medicina están salvando a más niños diagnosticados con cáncer, una nueva investigación sugiere que problemas de salud persistentes en la edad adulta están aumentando con cada generación de supervivientes.

En un estudio publicado el lunes 7 de noviembre en Annals of Internal Medicine, adultos con cánceres infantiles en los años 90 reportaron peores resultados de salud que aquéllos tratados en los años 70 u 80.

Las mejoras en los tratamientos han llevado a reducir el riesgo de muertes relacionadas con el cáncer más tarde en la vida y a la disminución de la exposición a la radiación y la quimioterapia, lo que puede conducir a problemas de salud. Sin embargo, las tasas de auto-descripción general de mala salud, ansiedad y dolor alcanzaron un pico entre el grupo de sobrevivientes que fueron diagnosticados más recientemente. Y las diferencias fueron mayores en los pacientes afectados por los cánceres infantiles más comunes.

Los hallazgos sorprendieron a los investigadores, dijo Kirsten Ness, autora líder del estudio y miembro facultativo en el St. Jude Children’s Research Hospital. Ellos asumieron que la efectividad de las terapias de salud modernas en la cura del cáncer pediátrico significaría menos efectos secundarios. Pero los datos más recientes revelan la necesidad de tratamiento más allá de la remisión.

“Nuestro trabajo no está terminado”, dijo Ness. “Ahora que la cura es posible para más del 80 por ciento de los niños con cáncer, nuestro foco tiene que ser darles una cura duradera con la menor cantidad de toxicidad para que estos adultos… puedan alcanzar lo que quieran lograr.”

Según el estudio, casi el 14 por ciento de los pacientes diagnosticados con cáncer infantil en la década de los 90 informó de salud general deficiente, en comparación con sólo el 11 por ciento de los diagnosticados en la década de los 70. La prevalencia de dolor asociado al cáncer también fue mayor entre el grupo más reciente. Y (este grupo) también lideró en las tasas de angustia psicológica. Casi el 18 por ciento de la generación más joven informó de mala salud mental, mientras que el 15 por ciento dijo que sufría de ansiedad relacionada con el cáncer.

Los investigadores encuestaron a 14.566 adultos que sobrevivieron más de cinco años después de su diagnóstico de cáncer y que son parte del , de alcance nacional.

Los participantes respondieron a preguntas sobre indicadores de salud claves como dolor crónico y deterioro funcional, y sobre hábitos de riesgo como el tabaquismo y el consumo de alcohol. Varios miles de hermanos también fueron incluidos en el estudio como una comparación.

Las tasas de supervivencia de cinco años han aumentado del 50 por ciento de los niños y adolescentes en 1975 al 80 por ciento en el 2010, según el Instituto Nacional del Cáncer. Esto se debe en parte a que las enfermedades crónicas causadas por los tratamientos están disminuyendo entre estos pacientes.

El estudio mostró que un tercio de los participantes diagnosticados con cáncer infantil en la década de los 70 sufrió graves condiciones de salud crónicas después de sus tratamientos, como insuficiencia cardíaca congestiva, infertilidad y parálisis. Ese porcentaje cayó a 26 por ciento entre los pacientes con cáncer en la década de los 80. Cayó de nuevo entre la generación de niños con cáncer en la década de los 90; 21 por ciento de ellos viven con una condición crónica.

La enfermedad crónica y otros efectos secundarios se están volviendo más raros debido a las terapias mejor adaptadas para algunos pacientes, según el estudio. Los pacientes con osteosarcoma, un cáncer de huesos, ahora reciben reemplazos de titanio en lugar de sufrir la amputación, explicó Ness. Y los pacientes con leucemia ya no reciben radiación craneal como un curso de tratamiento de rutina, reduciendo el daño en el cerebro en desarrollo.

Ness dijo que gran parte de la innovación en el tratamiento del cáncer no involucra nuevos fármacos, sino encontrar nuevas formas de administrar tratamientos que sanan con el menor daño posible.

“La meta siempre es la cura duradera con la menor toxicidad”, dijo.

Los investigadores señalan varias razones por las cuales los pacientes de los años 90 sufren más. Hoy en día, los avances tecnológicos permiten a los médicos salvar a los niños que habrían muerto hace varias décadas, y esos pacientes pueden tener peores resultados en su salud.

Además, los niños tienen un mejor acceso a exámenes tempranos y un mejor manejo de la enfermedad. Eso ha reducido las muertes, pero no los temores entre los pacientes, y probablemente tampoco les ha ayudado a sentirse mejor sobre su salud. La constante atención médica podría afectar negativamente la percepción de los pacientes sobre su salud en general.

Además, aquéllos que fueron tratados por cáncer más recientemente pueden haber tenido más acceso a información sobre su enfermedad y a los efectos que el cáncer o el tratamiento tendrá sobre ellos a medida que envejecen. Esto podría conducir a informes más adversos de los pacientes.

Entre todos los pacientes, las disparidades generacionales más extensas en resultados de salud fueron entre los sobrevivientes de leucemia linfoblástica aguda, hallaron los investigadores. La enfermedad, el cáncer más común en los niños, causa que la médula ósea produzca glóbulos blancos inmaduros. También tiene una de las tasas más altas de cura, cerca del 90 por ciento, de acuerdo con el St. Jude’s Children’s Research Hospital.

La tasa de salud mala general de estos sobrevivientes saltó más de 4 puntos porcentuales desde los años 70 hasta los grupos de los años 90. Entre los mismos grupos, la ansiedad aumentó en 5 puntos porcentuales, y el porcentaje de reporte de dolor prácticamente se duplicó.

Sin embargo, el altamente efectivo tratamiento actual para la leucemia linfoblástica aguda hace que la innovación sea más difícil, dijo Nita Seibel, jefa de terapia pediátrica de tumores sólidos en el Instituto Nacional del Cáncer, quien no participó en el estudio. La investigacion se centra en la adaptacion del tratamiento a cada paciente y no en cambios amplios del curso de tratamiento.

Además, las terapias emergentes están causando nuevos efectos secundarios adversos que requerirán vigilancia médica, dijo Siebel. Las inmunoterapias usadas para tratar cánceres raros como el neuroblastoma, un cáncer de las células nerviosas en bebés y niños pequeños, están causando reacciones autoinmunes, dijo. Los tratamientos con anticuerpos monoclonales también están causando condiciones agudas. Debido a que estos tratamientos son nuevos, los pacientes probablemente necesitarán ver a un médico con más frecuencia durante el resto de sus vidas.

“Aunque un niño o adolescente tiene cáncer y se haya curado”, dijo Seibel, “las cosas no se detienen ahí”.

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